Mi hijo, mi maestro


Alejandrito y yo
Alejandrito y yo

Estoy de regreso…

No hay nada peor que tener un hijo enfermo. Pregúntenme a mí que acabo de incorporarme a trabajar tras haber pasado un mes completo con Alejandrito en casa.

Claro, el asunto no era excesivamente alarmante: su vida nunca corrió peligro ni la salud se le resquebrajó demasiado. Tenía apenas una enfermedad común infantil: tiña del cuero cabelludo. Internet y “Doctor Google” me ayudaron a diagnosticar la lesión de Ale incluso antes de que la dermatóloga lo hiciera. Por supuesto, no considero el autodiagnóstico online ni remotamente seguro o irrebatible, pero al menos esta vez fue acertadísimo.

La lesión de Ale, cuando peor estuvo...
La lesión de Ale, cuando peor estuvo…

Informarme y aprender todo lo relacionado con esta repentina infección del niño, unido a las indicaciones de la dermatóloga, me ayudó mucho a enfrentarme a los cuidados necesarios para evitar que la lesión se extendiera a otras áreas de la piel o se agrandara.

Por fortuna, a pesar de ser extremadamente contiagosa entre niños, los adultos somos inmunes, así que el resto de los habitantes del hogar estuvimos a salvo, para alivio especialmente de mi novio, que debutó como hipocondríaco y obsesivo-maníaco de la higiene… creo que, si se lo hubiera permitido, habría metido a Ale en aislamiento total jajajajaja incluso tuve que convencer a la doctora de que escribiera expresamente en el método de tratamiento de Ale que su enfermedad no era contagiosa para los adultos, a fin de que mi pareja dejara de actuar como si el niño tuviera lepra o algo semejante.

Era toda una comedia verlo abrir los ojos desorbitadamente cada vez que Ale me abrazaba,, me tocaba o ponía la cabecita sobre mi con la zona infectada aunque fuera remotamente cerca de mi ropa: “Que te vas a contagiar!! Que si se rascó y ahora te está tocando a ti!! Todos en esta casa vamos a terminar infectados!!”

¿Será que a las madres nos importa menos contagiarnos? O quizás a mí me importaba muy poco contagiarme porque me resultaba imposible negarle un abrazo a mi hijo…creo que si hubiera tenido sarna o lepra (solavaya, pa allá pa´allá!!) igual hubiera seguido abrazándolo y cargándolo en el sillón para ver juntos una peli de muñes en la computadora.

Aunque haya sido un mes casi aburrido y medio ermitaño, por no poder salir de la casa a menos que se tratara de las consultas médicas, me siento feliz de haber podido pasar tanto tiempo, de lunes a lunes, las 24 horas del día, con mi hijo. Tuvimos lo que algunos llaman “tiempo de calidad juntos”.

En ese lapso pasaron cosas insignificantes pero a la vez muy, muy disfrutables para mi, como madre: finalmente se le cayó el diente superior que llevaba semanas flojo y cuando acabé de reírme por lo gracioso que se veía , terminé por acostumbrarme a su nueva sonrisa. No vayan a pensar que me reía burlándome de él, jamás acomplejaría a Alejo de semejante modo, pero es innegable que los niños se ven super graciosos en esta etapa y les juro que aunque nos preparamos toda la vida para momentos como este, porque son etapas naturales en el desarrollo de los hijos, creo que ninguna madre está realmente lista para cada cambio.

Y es eso precisamente lo que me choca: ver como Ale crece indeteniblemente, mientras yo me aferro a su imagen diminuta en mis brazos la primera vez que me lo dieron en el Hospital Materno. Mi hijo crece, conversa conmigo y tiene gestos, frases que me impactan, me sorprenden, me devuelven a la realidad casi contra mi voluntad porque les juro que yo sigo creyendo que se va a quedar toda la vida siendo mi bebé y él se encarga, sin proponérselo y sin saberlo, de demostrarme que no será así para siempre…

Ya no se traga las excusas tontas que inventamos a veces los adultos para justificar algunas cosas, ya he tenido que cambiar el discurso y darle explicaciones más elaboradas y detalladas sobre la realidad, ya he tenido que buscarle un dibujo de un corazón de verdad para satisfacer su curiosidad, ya he tenido que explicarle como nacen los niños, ya he tenido que darle consejos amorosos cuando termina alguno de esos noviazgos fugaces de la escuela.

Mi hijo no se cansa de darme lecciones, y lo hace sin intención. Ese modo único que tienen los niños de apreciar y disfrutar las cosas más simples de la vida es la mayor lección que me ha dado. Con Ale lo esencial está mucho más cerca y se hace más cotidiano eso que dicen que es invisible a los ojos y solo se ve con el corazón.

Basta con contar que quiere que nos acostemos a dormir una de estas calurosas noches de verano en el balcón, a cielo descubierto, para mirar las estrellas…O será incluso mejor esta anécdota reciente:

Cuando no hay mucho que hacer, no queda más remedio que acudir a métodos casi obsoletos para entretener a un niño de 7 años:
Yo: Ale, juguemos al “Veo,veo”. Empiezas tú.
Ale: Veo,veo
Yo: ¿Qué ves?
Ale: Una cosa
Yo: ¿De qué color?
Ale: Carmelita
Yo: Uhmm… la mesa?
Ale: No
Yo: La puerta, aquel adorno, esto, aquello, lo de más allá…
Ale: No, no, no, no,tampoco…
Yo, una vez agotados todos los objetos color carmelita de nuestro alrededor: OK. Me rindo!!
Ale, absolutamente triunfante y sonriente: Mami, son tus ojos!!!
(Mi corazón se derritió en aquel mismo instante)heart melting

Ser madre es todo un reto, pero es la mayor felicidad que conozco. Es una responsabilidad infinita, pero también la posibilidad inmejorable de aprender tanto…y nada menos que de un niño. Alejandrito me ha enseñado mucho, pero esencialmente me ha enseñado a ser mejor ser humano.

No creo que a su corta edad sea capaz de entender algo tan complicado como eso de que es él quien me enseña a mí, pero desde ahora me hago el firme propósito de esperar a que llegue el momento en que pueda comprenderlo para decírselo. No podría perdonarme el no decirle a Alejandrito todo lo que significa para mí y el modo en que me ha salvado de perderme la belleza de la vida a lo largo de estos años.

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10 comentarios en “Mi hijo, mi maestro”

  1. Bello relato.
    Solo una madre es capaz de sacrificarse y dejar todo por cuidar a un hijo con tanto amor y ternura. Felicidades.

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  2. ? Que tipo de licencia te dieron en el centro de trabajo y si fue sin sueldo o con sueldo ? ? Como se estan tratando estos casos en Cuba de madres trabajadoras con hijos que se enferman, me interesa eso ? El blog y particularmente esta entrada son muy sensibles,, debiste poner una foto tuya jugando con tu hijo. Me gusta como eres como mama, me recuerda la parte mas feliz de mi infancia. ? El nino perdio un mes de clases, que dice la maestra?

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    1. Bueno…
      La opción era adelantar mis días de vacaciones pagadas y emplearlas en eso, o solicitar una licencia sin sueldo. No existe otra vía al menos que yo conozca. Si sé que en casos especiales de enfermedades más complejas o invalidez las madres reciben un pago de asistencia social, pero en casos como el mío no es así. Por fortuna mi mamá trabaja aún y con su salario podemos apretarnos un poco, y como periodista puedo también escribir desde la casa para colaborar con otros medios que me paguen por artículos y no un salario fijo. En fin, sobrevivimos gracias a que yo cobré mi salario correspondiente a los días que trabajé en junio, mas alguito que tenía ahorrado para casos de emergencia y la ayuda de amistades que estuvieron al tanto de la situación desde el principio.
      Por fortuna, a Ale le dio tiempo terminar sus últimos exámenes en la escuela antes de que tuviera que quedarse recluido en la casa. No perdió demasiadas clases, apenas una semana de repasos porque el 12 de junio fue que terminó las pruebas y su fiesta de fin de curso era unos 10 días después, no recuerdo bien la fecha porque, obviamente, no asistió. Yo apenas fui a la escuela a recoger las notas y entregar los libros de texto y regresé enseguida a la casa donde Ale se había quedado jugando en la PC, que fue lo que lo mantuvo entretenido todo ese mes ya que no podía salir a jugar fuera.

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      1. Gracias por responderme. Es tenso eso de pasarse un mes sin salario Deberia buscarse una soucion ya que fundamentalmente las mujeres son las mas vulnerables en estos casos que no acreditan para seguridad social.

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  3. Me apena saber que Alejandrito estaba enfermo y me alegra mucho que ya este bien. Alejandrito ya no tiene carita de bebe, sino de niño grande. Pero sigue siendo un preciosote.

    Esas enfermedades de la piel preocupan mucho, aunque una sepa que no son nada peligroso. La dinamica del hogar la alteran con la lavadera de sabanas diario y las extra medidas de higiene. Estar pendiente de que se laven las manos, no se arrasquen y se toquen, etc. Por eso pasamos todas, si no es una es otra. El mio cogio molusco contagioso, y tendria la edad de Alejandrito. Era viral y no tiene tratamiento. Como mismo aparece se van.

    Tu novio es tremendo pesao. Me cae mal por el cuento. Espero Ale no se haya dado cuenta de la guanajada esa de si contagiaba a los demas. Si coge el hongo, que se lo cure, que no mata. Uno debe cuidarse del contagio, pero primero estan los hijos y aunque tengan lo que tengan ahi siempre vamos a estar.

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    1. jajajajja Mercedes, ciertamente, mi novio tiene un carácter difícil pero más allá de sus ataques hipocondríacos, tendrías que ver cuán paciente es para sentarse a hacer las tareas con Alejo. Eso brinda cierto equilibrio, no?
      Y todo lo que dijiste describe perfectamente la situación, cada mañana me levantaba poniendo la ropa de cama en la lavadora, y casi que tenía que dormir con un ojo abierto y otro cerrado porque hasta dormido se rascaba…en fin, que es casi como si nos hubieras estado espiando por un huequito porque retrataste el asunto en tu comentario! 😀

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      1. Tu eres una madre super cariñosa y preocupada y tus posts de Alejandrito supuran amor y mas amor.
        Seguro que “el pesao” no lo es tanto y si se porta bien con Alejandrito, cuando tu lo tienes en tu vida.
        🙂
        Lo de Mami son tus ojos, esta lindisimo. Disfruta mucho esa edad que es lindisima.
        Yo tengo en la pared de la oficina de la casa, en un marco, un regalo del dia de las madres, de esos que hacen en la escuela.
        Es como me veia mi hijo cuando tenia 7 años. Me veia linda bella sin defectos, la que mejor cocinaba, la mas trabajadora, la de la risa y la alegria contagiosa, la que adivinaba los regalos de navidad, tantas cosas lindas. A esa edad ellos nos miran como diosas.
        La pubertad los cambia un poco, pero cada etapa tiene su encanto. Ahora ademas de hijos, son mis amigos. Puedo conversar de las cosas del mundo, comentar noticias, discutir temas de actualidad, controversiales, discutir, me recomiendan libros y peliculas.
        Pero ya no soy esa diosa, soy un humano mas.
        🙂

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        1. Pues si, Mercedes…para Ale “mamá es perfecta y linda” y yo no dejo de asombrarme por esa manera de amor, de adoración absoluta que me tiene. Ojalá nunca creciera!!!

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  4. Los padres se arriesgan por sus hijos. Recuerdo
    una vez, haber puesto el codo, esperando un golpe, para proteger a mi pequennito Y otra vez , a un sennor que me gritaba: “Metase en el auto, que este perro es una fiera”
    “Pues mire que no. Por aquellla puerta en un momento va a salir mi hijo”

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