Lazos amarillos por Los Cinco (+Fotos y videos)


Lazos amarillos en Palmas Reales
Lazos amarillos en Palmas Reales.

Ha sido una idea hermosa, conmovedora, pegajosa al punto de ya ser viral en las redes sociales, especialmente entre los cubanos. Los lazos amarillos empiezan a inundar las páginas personales, las fotos de perfil, las muñecas o solapas de los cubanos que transitan por la calle, edificios públicos, casas particulares…muchos se han lanzado a rebuscar en gavetas o armarios una cinta de color amarillo para sumarse a la convocatoria hecha con una sencillez tremenda, por un gigante como René González, Héroe de la República de Cuba.

Yo lo hice, tiré abajo mi ropero hasta encontrar una de mis pocas piezas de color amarillo, para conseguir la cinta que ahora llevo en mi muñeca. Y me sorprendió gratamente que, en la calle, las personas no me preguntaran la razón de aquel símbolo, sino que  casi afirmaban: “esa cinta es por Los Cinco, ¿no es así?” Y yo entonces me di cuenta del alcance de la convocatoria,  que nadie parece haber quedado ajeno o ignorante sobre el movimiento que ahora se extiende por el país, que invade todo poco a poco, como la ola o el terremoto de amor que nos pidiera René.

Lo que sí me han preguntado algunas personas en la web es la razón del color del lazo, la razón de su simbolismo. Y aunque René la explicó, luego he podido conocer un poco más sobre la historia, verdaderamente conmovedora. Acá les amplío un poco:

En 1971 Pete Hamill escribió una crónica titulada Going home. Según nos narra José Pertierra en su artículo Hagamos volar cintas amarillas por toda Cuba:

 “Hamill contó del viaje en guagua de New York a la Florida de un tal Vingo, quien iba evidentemente deprimido y preocupado.

“En la guagua iban también seis adolescentes de vacaciones. Una de ellas le sacó conversación a Vingo y éste le contó que había estado preso por varios años y que lo acababan de liberar. Que le había dicho a su esposa anteriormente que si la separación era muy dura para ella, que lo olvidara y se buscara otra pareja. Que él tomaría una guagua desde New York a la Florida. Que la guagua pasaba por la casa, donde había en el jardín un roble gigante. Le dijo que si ella quería que él regresara a la casa, entonces que pusiera una cinta amarilla en el árbol. Vingo le dijo: “Si veo la cinta en el roble, me bajo de la guagua. Si no la veo, sigo de largo.”

“La muchachita le contó a los demás y todos los pasajeros se pegaron a las ventanas de la guagua para ver si aparecía la cinta amarilla en el roble. Cuando la guagua se acercó a la casa, los pasajeros lloraron al ver cientos de cintas amarillas atadas al roble. “El roble se había convertido en un cartel de bienvenida y era como una bandera que ondeaba y bailaba con el soplo del viento”, escribió Hamill. Mientras los pasajeros aplaudían, gritaban y lloraban, Vingo se bajó de la guagua y entró a su casa. Esa es la crónica que inspiró la canción.”

(Nota: Para los que sepan leer en inglés, más abajo les dejo el cuento original)

La historia luego devino canción, muy popular en los Estados Unidos. Ahora, un grupo de músicos cubanos hicieron una versión de la misma, y el video, muy conmovedor, ha comenzado también a circular por la Isla. Silvio Rodríguez, Kiki Corona, Amaury Pérez y el excelente pianista Frank Fernández entre otros, unieron sus talentos para este nuevo canto por la libertad.

Por lo pronto, ya ayer, día 5 de septiembre,  comenzó la jornada más importante de la constante lucha por el retorno de nuestros hermanos a la Patria, pues este 12 de septiembre se cumplirán 15 años del injusto encierro. Todo lo que hagamos, siempre será poco, pues su sacrificio, valentía y resistencia merecen el respeto, el cariño y el agradecimiento infinito de este pueblo cubano que los aguarda sin perder la esperanza.

cinta en palma real
Cinta en una palma real, Parque “13 de Marzo”, La Habana
cinta en bicitaxi
Cintas en un bicitaxi en La Habana Vieja.
cinta en muñeca derecha
Mi cinta…
Cinta en Plaza de la Revolución
cinta en Plaza de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
Cinta en Museo de la Revolución
cinta amarilla PC
Cinta en mi PC

 

Acá una muestra de las redes sociales:

ALINA ANAY BETTY cfdgzfsv fgdbhzfd gbrevb ujm JL Rafael sadds sgvs taymi

La historia original, como les prometí: 


They were going to Fort Lauderdale—three boys and three girls. When they boarded the bus, they were carrying sandwiches and wine in paper bags, dreaming of golden beaches and sea tides as the gray cold of New York vanished behind them.

As the bus passed through New Jersey, they began to notice Vingo. He sat in front of them, dressed in a plain, ill fitting suit, never moving, his dusty face masking his age. He chewed the inside of his lip, frozen into some personal cocoon of silence.
Deep into the night, outside Washington, the bus pulled into a Howard Johnson’s restaurant and everyone got off except Vingo. He sat rooted in his seat, and the young people began to wonder about him, trying to imagine his life situation; perhaps he was a sea captain, a runaway from his wife, an old soldier going home. When they went back to the bus, one of the girls sat beside him and introduced herself.
―We’re going to Florida,‖ she said. ―I hear it’s beautiful there at this time of year.
―Oh, it is, he said quietly, as if remembering something he may have attempted to forget.
―Want some coke?
He smiled and took one; then thanked her and retreated back into silence. After a while, she
went back to the others, and Vingo nodded in sleep. In the morning, they awoke outside another Howard Johnsons, and this time Vingo went in with the group. The same girl insisted that he join them. He seemed very shy, and ordered black coffee and smoked nervously as the young people chatted about sleeping on beaches.
When they returned to the bus, the girl sat with Vingo once again, and after a short time, slowly and painfully, he told his story. He had been in jail in New York for the past four years, and now he was going back home.
―Are you married?
―I’m not sure.
―You’re not sure?
―Well, I wrote to my wife when I was in the can. I told her that I was going to be away a long time, and that if she couldn’t stand it, if the kids kept asking questions—if it hurt too much—well, she could just forget me, that I would understand. Find another and rebuild your life, and forget me. She’s a wonderful lady—really something. I told her she would not have to write me. She didn’t. Not for three and one half years.
―And you are going home, now…not knowing?
―Yeah,‖ he said shyly. ―Well, last week, when I was sure the parole was coming through, I wrote her again. We used to live in Brunswick, just before Jacksonville. There’s a big oak tree just as you come into town. I told her that if she’d take me back, she should put a yellow handkerchief on the tree, and I’d get off the bus and come home. But if she didn’t want me to come home, forget me—no handkerchief, and I’d keep on going.
―Wow,‖ the girl said, ―Wow!
She told the others, and soon all of them were in it, caught up in the approach to Brunswick, looking at the pictures Vingo showed to them of his wife and three children—the woman, pretty in a plain way the children still uninformed in the cracked, much handled photos.
Now they were 20 miles from Brunswick, and the young people took over window seats the right side, waiting for the approach of the great oak tree. The bus acquired a dark hushed mood, full of the silence of absence and lost years. Vingo stopped looking, tightening his face into the ex-con’s mask, as if fortifying himself against still another disappointment.
Then Brunswick was ten miles, and then five. Then, suddenly, all of the young people were up out of their seats, screaming and shouting and crying, doing small dances of exultation. All except Vingo. 
Vingo sat there stunned, looking at the oak tree. It was covered with yellow handkerchiefs, twenty of them, thirty of them, probably hundreds—a tree standing as a banner of welcome Billowing in the wind. As the young people shouted, the ex-con rose from his seat and made his way to the front of the bus to go home. 
True? Maybe. But, you know, whether or not the story was actually a real event, or not, we know where true love remains following a crisis of any kind, we might always expect showers of grace to flood over our spirit. One thing I know for sure is this:  Our Lord and Savior is ONE WHO will always stand by us when we are repentant. (Tomado de http://echoesofmercy00.wordpress.com/2012/07/06/going-home-written-by-pete-hamill-4/)

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6 pensamientos en “Lazos amarillos por Los Cinco (+Fotos y videos)”

  1. Rosy. Espero que me publiques este comentario y no te ofendas de que el tio me parece un pesao. Esa es solo una opinion.

    ….La iniciativa de Rene, que se nota es un pesao, de colocar cintas amarillas por la
    libertad de los cuatro es una maniobra de diversion para que se oilviden del vasito de leche que falta, de la pesima calidad del pan, del hueco de los helados Copellia, de que los precios estan por las nubes, de la corrupcion , en fin, que olviden el mar de problemas que enfrenta el ciudadano de a pie; ademas de tratarse de un gesto inefectivo, ridiculo y copiado de un viejisimo filme del enemigo hollywoodense She wore a yallow ribbon.

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  2. Precioso artículo Rouslin. Me he emocionado. La canción preciosa (ya la había escuchado, la clavaron); la letra: impresionante. El artículo de Pertierra: una pasada. Que bonita historia. Que bonita e imaginativa la Campaña. Los liberarán. Volveran a casa.
    Muchas gracias, ya tengo puesto mi lazo amarillo y he compartido el artículo en el patio de vecinos del Facebook.

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  3. Lo que ha tenido que estudiar mi hijo para trabajar como maestro primario en Florida es enorme,
    y pudiera muy bien servir de elemplo a en que direccion hay que trabajar en la educacion de la isla
    una vez que … las aguas tomen su nivel.
    Se sometio a tres examenes estatales. Hoy le revisaron hasta los calzoncillos para
    evitar fraudes. El celular lo tuvo que dejar en el locker .. y apagado. Lo escrudinnaban con camaras
    y grabadora de sonido. No lo dejaban ni llevar lapiz, ni calculadora.
    Tres examenes estatales. Uno mide profesionalismo, dice que sobre que haria en determinadas situaciones y
    debia escoger que es moral, etico , legal. Otro, mide conocimientos “General Knowledge”
    Y este de hoy “Subject Area Exam” Una mezcla de todo. Ademas de conocimientos de todas las
    materias, math, historia, literatura, musica, educacion fisica, salud, etc etc
    y casi todas las preguntas, le obligaban a razonar.

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  4. Odio decir esto y alinearme con quienes se oponen

    a la democracia, de tipo occidental

    pero este ciudadano voto por Obama porque lo creyo, luego de

    leer sus libros, un sujeto honesto, razonable, humano, etico

    Sobre todo, dada su postura en contra de lo de Iraq,-

    probablemente otra barrabasada

    – nunca penso que se embarcaria en

    aventurerismos de tipo, me permito usar la palabra, imperialistas.,

    Comienzo a lamentar haberle dado mi voto.

    ?Existe, de verdad, un Complejo Militar Industrial que

    presione a los politicos para llevarnos por un camino equivocado?

    Espero que no.

    Pienso que Obama debe guardar sus misiles, Razones de

    mas peso para probar nuevas armas , favorecer a

    los contratistas, dejar huerfanos,

    destruir familias, lllenar el pais de veteranos

    lisiados,victimas del sindrome del combatiente, endeudarnos a

    todos y abrir mas la brecha

    entre ricos y pobres no le deben faltar en un futuro proximo.

    Tenemos nuestros propios problemas para querer resolver

    los ajenos. Los EE UU solo debe usar su poderio militar en contra

    de otra nacion e involucrarse en un conflicto extranjero cuando

    existan mayusculas razones de peso que lo justifiquen. Vietnam,

    por ejemplo, fue un mayusculo desatino. y vamos en camino de

    tropezar con la misma piedra.

    No se debe subestinat al enemigo y esa es una region

    muy volatil, Si Siria o, Iran responden

    atacando a israel, el conflcto escala.

    Aunque el supuesto uso de armas quimicas introduzca un

    elemento , inhumano; en este sangriento conflcto

    todo tipo de arma , por ejemplo drones o misiles, no dejan de

    ser poderosas herramietas

    de muerte y destruccion que deben usarse en ultima instancia.

    Las razones que alegan no tienen ni pies de cabeza.

    Copio:

    En medio de dudas acerca de si la intervención estadounidense sería suficiente para reducir las capacidades militares de Al Asad, un oficial dijo al diario que el operativo que se planea sería más bien una “demostración de fuerza” que no cambiaría fundamentalmente la situación en el terreno.
    El ataque que planea Estados Unidos “no tendrá impacto estratégico en la situación actual en la guerra, …

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  5. Me parece muy bueno este comentario de Tony,de Montreal un ex-Alpha 66

    ”nosotros perdimos en la lucha armada”…pensamos que era possible derrocar la dictadura castrista a traves de las armas y perdimos esa batalla,

    Pero…hoy, las leyes del Mercado, el Capitalismo, y los Derechos Humanos empiezan a permear la sociedad cubana, la democracia no anda lejos y la libertad de expression ya esta encaminada, asi las cosas, si estamos ganando, sin tener que disparar….yo repito, las sabias palabras del Comandante en Jefe, Fidel Castro, un 8 de Enero de 1959…¿Armas, para qué? hahaha!!

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  6. Ja, Ja, Ja. Rosy, La verdad es que ustedes cuando se ponen, se ponen.

    Copio:

    Las Tunas contará en breve con una escultura dedicada a los Cinco
    A punto de concluir se encuentra la escultura dedicada a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos condenados injustamente en los Estados Unidos, del oficial de la policía devenido caricaturista Marcial Flores.
    La pieza de hormigón, nombrada Romper el muro del silencio y con más de tres metros de altura, está inspirada en …

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