Mi hijo, lo mejor que hice en mi vida


 Alejandrito
No suelo tratar temas personales en este espacio virtual, me cuesta mucho exponer mi intimidad y soy de las que prefiere no hacer pública mi vida privada, más aún cuando ya en una ocasión alguien con distintos intereses políticos a los míos,  intentó intimidarme insinuando sutilmente que por mi activismo en defensa de mis criterios sobre mi Patria, alguien podría intentar dañar a las personas que amo, e hizo referencia específicamente a mi pequeño.

De eso hace ya algunos meses, y aunque en un primer momento mi corazón de madre tembló por la posibilidad increíble de que se pudiera atentar contra un niño inocente solo para dañarme, después minimicé mis temores convencida de que semejante monstruosidad fue solo palabrería de un ser  (no voy a decir humano) que solo trataba precisamente de asustarme.

Es así que me he decidido hoy a hablar de ese niño, mi razón de ser y mayor alegría, porque resulta mi mejor fuente de inspiración y dolores de cabeza 🙂 

Alejandro llegó en un momento difícil de mi vida.  Acababa de comenzar el último año de la carrera de Periodismo, el más complejo de todos por la preparación de la Tesis de Licenciatura. Para colmo, estaba becada en La Habana y eso significaba no más beca, tendría que dar los viajes desde Matanzas o aplazar la tesis.

Cuando empecé a sospechar que mi atraso podía ser un embarazo, mis relaciones con el padre no estaban en su mejor momento (de hecho ya se veía llegar el final) y mamá estaba a punto de someterse a una cirugía para extirparse un tumor en el seno izquierdo (que por suerte resultó no ser cáncer)…así que dejé mis problemas personales aparte para estar a su lado y esperé un par de días de su recuperación  antes de conversar con ella. Aún no había nada confirmado y se trataba solo de una sospecha, pero ya entonces decidí que, de ser positivo, quería tener a mi hijo.

Recuerdo que mi primer planteamiento en aquella conversación fue mi deseo de continuar mi embarazo a pesar de que las circunstancias no fueran las idóneas. Mami, como mismo hace siempre, me ofreció su apoyo incondicional, y solo me pidió que terminara mi carrera, que no abandonara mis estudios estando tan cerca de culminar.  Por supuesto, eso era algo que no había cruzado por mi cabeza y se lo prometí de inmediato.

Tuve que sacrificarme mucho para poderme graduar. Aplacé mi Tesis para disfrutar de mi embarazo sin el estrés que ella conlleva. Luego de nacido, con Ale exigiendo atención constantemente, me vi obligada a hacer mi tesis en las madrugadas, sin quejas, asumiendo mi decisión de llegar hasta el final con mi bebé, costara lo que costara.

No me he arrepentido jamás de no escuchar a quienes me aconsejaron (entre amistades y algunos familiares) que no hiciera semejante locura pues aún era demasiado joven para ser madre (tenía 23 años) y tenía toda una vida por delante…tener a Alejandro fue lo mejor que hice.

No me ha importado demasiado el sacrificio, o el hecho de criarlo sola, ni que las fiestas se hayan convertido casi en recuerdos de tiempos pasados: cuando voy a despertarlo en las mañanas y veo la placidez de su sueño, sus pestañas largas, sus labios rosaditos apretados en un gesto somnoliento…cuando lo levanto y aún dormido lo llevo al baño para que haga pipí mientras me abraza y acaricia con sus manitas…cielos!! ¡¡Hace que todo valga la pena!!

Ahora, aunque a veces me hace perder la paciencia con sus majaderías, propias de un niño de 4 años, lo veo dormir y mi corazón se crece en el pecho. Lo mismo sucede cuando me abraza antes de irme al trabajo, me pide “otro besito” y me dice adiós a través de la cerca de su círculo infantil. En las tardes, cuando voy a buscarlo, me recibe con su habitual sonrisa y corre hacia mis brazos gritando ¡Mamá!…

Salimos luego caminando, me toma de la mano y me cuenta lo que hizo durante el día, así me entero de sus dramas infantiles donde los amigos vienen y van en dependencia de los celos, pues resulta que Ale, y muchos de sus compañeros de salón, se han enamorado de su “seño” Claudia, una muchachita linda, joven y cariñosa con quien pasan 5 días a la semana…

Estoy conociendo así yo también celos nuevos jajajjjajajaja duele no ser la única mujer en la vida de tu hijo de 4 años. Y eso es solo el principio: un entrenamiento básico que debe pasar toda mujer antes de convertirse en suegra (solo espero no ser ese ogro que tantos yernos dicen tener).

Ale es un niño inquieto, cariñoso, dominante, independiente, caprichoso…rompe sus juguetes casi en el mismo instante en que los recibe, pero es capaz de caminar media cuadra para ir a pedirle a la vecina una flor de su jardín para regalármela.

Una de las veces que estuve en la Ciénaga de Zapata por tres días, al hablar por teléfono con él me contó que me había “comprado” una flor…pensé que era solo una fantasía infantil pero cuál no sería mi sorpresa al regresar a casa y descubrir sobre la mesa una flor silvestre conservada en un vasito con un poco de agua…

Por esas y otras miles de razones me encontré un día repitiendo la frase de José Martí con que inicia su cuento Bebé y el señor Don Pomposo: mi “Bebé es un niño magnífico”…lo mejor que hice en mi vida.

Anuncios

10 pensamientos en “Mi hijo, lo mejor que hice en mi vida”

  1. Buena y maternal historia..que lo disfrute…esas cosas bellas endulzan la vida..no temas a las amenazas por la web…hay muchos anormales flotando en ella…bye

    Me gusta

  2. Rouslyn Se ve el inmenso amor que sientes por tu hijo..que tu hicieras si alguien te lo secuestra???…Tu que eres periodista y madre..intercede por los hijos de los medicos que abandonaron la mision de Venezuela..tienen asilo en USA y el gobierno cubano no les da visia a los hijos convirtiendose en rehenes del regimen..intercede como periodista y sobre todo como madre…

    Me gusta

  3. Claro que fue lo mejor que hiciste en tu vida, los momentos ideales no existen. Disfruta mucho a tu niño y si sabes estar al lado de él siempre verás que cada día te sentirás más orgullosa.

    Me gusta

  4. Mira Rosy.

    Las palabras de Randy.

    “Papi. Te agradezco infinitamente haberme sacado de Cuba, curan de cuaquier desgarradura

    Hace aproximadamente,un anno,,
    Al cabo de unos cinco meses de busquedas infructruosas de trabajo, cai en una profunda depre. .. .
    Hable con mi familia y les manifeste mis intensiones de, a mis 58 annos, quitarme la vida. y les pedi que lo haria sin sufrir, y que no fueran egosistas, que yo estaba pasandola falal que me dejaran ir y que no lamentaran mi partida que alla, donde estuviera me sentiria mejor,

    Toda mis hijos me dieron apoyo moral y sicologico.
    Mi hijo, de 21 annos, que todavia vive con nosotros,, me dejo una noche, una nota; “Papi. Me busco un segundo trabajo, me hago gerente, nos vamos a vivir todos debajo de un puente”
    Luego, sin necesidad de tratamiento medico, me fui recuperando

    Me gusta

  5. El anterior post de la Yoa es bellisimo poema de amor.

    Y yo juraria que Yoani conocio al mismo sujeto que yo conoci en la Habana.

    Luego me doy cuenta de que no es el mismo tipo,
    sino su sosias, pues este, se dedica
    al arte y aquel otro se dedicaba a las ciencias sociales.

    Leo esto. Y me parece estar viendolo (Sole te falta, Yoa ponerle
    una agendita debajo del sobaco y que llegue tarde a las reuniones
    o no asista al trabajo voluntario
    justificandose con que estaba reunido con el Ministro.

    Copio.

    El buen intelectual hace la fila de la Oficina de Intereses de Estados Unidos a la espera de una visa, pero ese día lleva gafas de sol y sombrero para que nadie lo reconozca. Da conferencias y giras por las universidades del “Imperio” mientras trata de modular su discurso allá y aquí, no vaya a ser que resulte anticuado en un lugar o demasiado liberal en otro. Cuando vienen delegaciones extranjeras le gusta estar cerca, llevar a casa a algún visitante, conmoverlo un poco para que le expida una invitación a cualquier lugar del mundo…

    Me gusta

  6. En la Joven cuba:

    Tatu:

    Mi opinion sobre el texto. Es mediocre, como casi todo lo que se cocinaba en el CIEI, incluyendo lo que yo mismo cocinaba ?Hacen falta detalles o es obvio que este articulo no deje nada en claro?
    .
    Mira, Este es el CIEI que yo conoci
    No pongo nombres completos, para no caer mucho en el ciberchancleteo.

    De paso, me doy un poco de brillo y recuerdo viejas reyertas, ja ja ja ja.

    Elena le arregló la ponencia y le elevó el nivel, la vi yo escribiendo y con Blanquito, me sentaba a dictarle, luego, yo corregía, fue la correctora de esa ponencia, y Elena leía de nuevo para ver si había, que adicionar algo más.

    Estaba A. C. muy nervioso y asustado, como Delia Luisa en su primer viaje a Venezuela y los Estados Unidos; incluso, los cuatro nos pasamos un fin de semana trabajando en la ponencia, que llevaría A C a su primer viaje a México, allá en 1982,

    A su regreso, le había crecido los testículos y ya tenía que abrir mucho las piernas para caminar y el pecho se le abultó. A. C. no tiene punche, como Economista. En el CIEI estaba el Lic. Orlando Martínez, que le superaba con creces, y fue maltratado y señalado.

    . Era el mejor especialista joven y nunca se le reconoció, con un “Pero A C es integral”, como el arroz precocido. Gracias a Dios, Orlandito presentó una ponencia a una de las organizaciones de las Naciones Unidas y fue premiada. Para ese entonces, Orlandito había tomado la inteligente decisión de quedarse en el extranjero, después de un muy cuestionado permiso de viaje.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s